2000

16 de Mayo.-

Apelación a la Suprema Corte  del 16 de Mayo de 2000 representados por el abogado Wolkert Worwerk que es de los 25 autorizados para presentar litigios en la Suprema Corte  en un proceso que consiste así: el abogado especial de la Suprema Corte(en este caso WW) después de pagársele una tarifa en nuestro caso de (aprox. 4,500 dlls) estudia el caso si no le gusta lo deshecha y se acaba el caso. Si si le gusta procede a llenar  su demanda, y presentarla a La Suprema Corte la cual la recibió el 17 de Mayo de 2000.

La Suprema Corte procede a estudiar los meritos de la apelación y ya no recibe pruebas solo analiza las declaraciones de los juicios anteriores. Se les paga por servicios 8,700D.M

Nos han informado asesores profesionales  que de ser aceptada dicha apelación existe un gran porcentaje de posibilidades de éxito y en caso especifico de Derechos de Autor  asignados como en nuestro caso nunca ha perdido el autor.

5 Octubre.-

La Suprema Corte Alemana deshecho nuestro juicio “por no tener importancia, trascendencia” a pesar de ser de varios cientos de millones de dólares la demanda. Obvia consecuencia del trafico de influencias de Ferrero la cual paga mas de 500 millones de dólares de impuestos en Alemania (el abogado nuestro me negó la junta y me aviso 15 días después. Kicker enamora y cautiva a toda clase de gentes por las posibilidades varias).

La  Suprema Corte Alemana rechazó nuestra solicitud de juicio con el pretexto de que no es suficientemente importante. Esto es grave pues nos deja en indefensión pues no defienden ni definen el derecho de autor, violando varios convenios internacionales. Este es el punto pues se nos reconoció el Derecho de Autor pero se nos negó la cobertura correcta que hubiera obligado a Ferrero a  pagar. Por lo que se nos dejo sin una sentencia clara y sin un dictamen claro. Y en plena violación al Convenio de Berna y al UrhG Alemán que manifiesta que el Derecho de Autor es independiente de lo famoso que fuera la piratería (copia) en otro país.(Argumento opuesto en el que se ampara la corte alemana para no reconocer el total de mis derechos de reproducción, afirmando que los happyhippos  son famosos en Alemania e Hippoazul no